La juventud nos une – desde el lago Balaton hasta los Andes

Kéked, este minúsculo pueblo pintoresco que se esconde entre las colinas verdes del noreste húngaro dio lugar a la tercera ronda de actividades locales del proyecto ”El Océano divide – la Juventud nos une”.

 

 

El proyecto coordinando por la Asociación Juvenil Fekete Sereg de Nagyvázsony, Hungría, y financiado por el fondo por la juventud de la Unión Europea, ”Juventud en Acción”, suma las fuerzas de seis organizaciones no gubernamentales procedentes de tres países latinoamericanos y tres europeos trabajando el tema del emprendedurismo social para enfrentar los retos ante los jovenes a la hora de su integración un precario mercado laboral.

No fue ninguna casualidad que Rita Kandikó, directora de Fekete Sereg eligió Kéked como escenario de las actividades, ya que la comunidad rural presenta casi la totalidad de dinámicas sociales cuya solución es objetivo del proyecto internacional.

La sesión de capacitación que brindó el equipo de Fekete Sereg reunió educadores con largos años de experiencia en el trabajo social con  jóvenes de la etnia rom – uno de los grupos meta de la ONG húngara y el proyecto.

Estuvo presente Béla Vince, en representación de la Asociación Sociocultural Más-Mozaik, impulsor de la iniciativa de educación musical – Escuela del Rock (Rocksuli)  que para hoy llegó a ser una institución nacional de educación alternativa en nuestro país.

István Osztromok, director del proyecto “Tanoda” de Fekete Sereg – un programa de apoyo escolar para la juventud rural – compartió sus vivencias como educador para la inclusión social de jóvenes etnia rom, que sufren multiples aspectos de exclusión sociolabroal en Hungría. Éva Griska llegó a Kéked presentando las actividades de la Asociación Kalamáris, mientras Áprádné Csikos por parte de la Instituto de Formación e Investigación István Türr llevó a los talleres un bagaje de experiencias como educadora y emprendedora social con pequeñas comunidades rom del este de Hungría.

Éva Rupa, presidente del  Étnico Rom de Nagyvázsony y vicepresidente del Consejo Étnico Rom Provincial y  ofreció su testimonio único sobre la creación de redes de auto apoyo y emprendedurismo de la comunidades gitanas, con los que el Fekete Sereg consiguió mejorar no solo las tastas de escolarización de los jóvenes sino también presentar viables soluciones alternativas de empleo en un entorno rural caracterizado por la falta de fuentes de trabajo e intensiva éxodo rural.

Plantear soluciones prácticas a las galopantes tasas de desempleo que llevan a la migración de los jóvenes hacia centros urbanos, superar con éxito los desafíos de la integración social de las minorías étnicas y reconstruir las desintegradas redes de autoempleo sostenible en las que basan sus existencia las comunidades rurales son áreas en las que las ONGs pueden tener verdadero impacto en ambos lados del océano concordaron los participantes y facilitadores de las sesiones den Kéked.

Tras el seminario de marzo – que constituyó la sesión inicial del proyecto – se cristalizó que los desafíos ante las organizaciones juveniles en gran medida perciben dinámicas en mayor o menor medida similares en ambos lados del océano, por lo que el intercambio metodológico entre ONGs fue particularmente fructífera y promete con la creación de una plataforma internacional de educación alternativa y emprendedurismo social, para garantizar la sostenibilidad futura del proyecto y su significativo aporte al trabajo con jóvenes.

A pesar de los entornos sociales, culturales y económicos ciertamente muy diferentes, existen paralelismos situacionales que permiten implementar acciones que pueden usar herramientas similares y encontrar buenas prácticas que sí pueden resultar adaptables en ambos lados del Océano. Sin embargo es importante dejar claro que no existen recetas únicas y que es vital tener las mentes abiertas para adaptar al cambio, las necesidades locales y el encontrar caminos propios, que luego podrán ser compartidos y ser útiles en otros escenarios que permitan un punto de inicio o de reflexión que se genere mediante mutación local,  y una nueva aplicación.“ – resaltó Horacio Ragni, coordinador de la ONG Puente Sur Uruguay. 

A lo largo de los últimos meses ONGs de Paraguay ( Puente Sur Paraguay), Bolivia  (Fundación Aprendizaje en Acción) , y Uruguay (Puente Sur Uruguay) , junto a sus contrapartes europeos de España ( Jóvenes Dinamizadores Rurales), Hungría ( Fekete Sereg Ifjúsági Egyesület)  y el Reindo Unido (Momentum World) llevaron a cabo actividades locales para profundizar los participantes en las experiencias del activismo social y voluntariado en 6 países y dos continentes.

El intercambio de metodología de trabajo, experiencias compartidas de voluntarismo ampliarán las capacidades de las propias organizaciones y dotaran los educadores de herramientas que contribuirán a fortalecer su comunidades, e impulsar la construcción de sociedades más cohesionada e igualitarias, en fin contribuirán a un desarrollo social sostenible.                                                                                                                                                                                                                           

 

 

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